Los alumnos nos cuentan sus vivencias


Once de la mañana, concejo de Aller, el grupo de segundo de grado se disponía a realizar una ruta conocida como Del Campo a la Mina o Senda Verde, una ruta de pequeño recorrido con una duración de 20 minutos.

Antes de comenzar la ruta nuestra guía del día, Celia, habló un poco del concejo y del sistema de fidelización “Aller adictos”, con el que gracias a una tarjeta gratuita que se puede conseguir fácilmente a través de internet, disfrutarás de descuentos en la estación de esquí de Fuentes de Invierno, en tiendas de ropa de esquí o en las jornadas gastronómicas que allí se realizan.

Cogimos los coches y nos dirigimos al pueblo de Orillés o Uriés en asturiano, donde Celia realizó una introducción, nos enseñó los tipos de señalizaciones montañosas que existen como las de pequeño recorrido o largo recorrido, continuó hablando del concejo y de sus pueblos, de las actividades turísticas que allí se realizan y nos hizo darnos cuenta de que dependiendo del cliente, este tendrá unas necesidades u otras.

Un poco más adelante, en este mismo pueblo, Celia aprovechó las estructuras típicas asturianas, para explicar cómo vivían las personas antiguamente, las diferencias entre los hórreos y las paneras, así como sus partes y funciones, el grupo escuchaba atentamente, realizaba pequeñas intervenciones e incluso se acercaba a las zonas más alejadas del hórreo donde nos encontrábamos para observar todo lo que Celia explicaba.

Ya en la parte más alta del pueblo nos desviamos hacia la izquierda y comenzamos a fotografiar y disfrutar de las espectaculares vistas que el soleado día nos dejaba contemplar, Celia casi no hizo intervenciones durante el trayecto de ida, pero una vez llegado al destino, el Pozo San Fernando nos explicó su funcionamiento, quién se encargaba de él, nos habló del tranvía que sólo se utilizaba para transportar el carbón, nos habló de diferentes lugares por los cuales habíamos pasado en coche y nos enseñó fotos de los que no se podían ver desde la carretera.

Después de tirar algunos palos para intentar darnos cuenta de la profundidad del pozo y sacarnos una foto, volvimos sobre nuestros pasos, hicimos una corta parada en la que se nos enseñó cómo eran las escombreras de carbón y poco después estábamos de vuelta en Orillés.

Dimos un pequeño paseo por el pueblo, nos acercamos al lavadero y la fuente y ya en los coches nos despedimos de Celia, dándole las gracias por la gratificante visita y por habernos acompañado.

Pero… ¡nuestro día no acaba aquí! Es cierto que no caminamos mucho y que el esfuerzo físico no fue enorme pero aun así había hambre, y gracias a nuestra profesora Diana pudimos disfrutar de unas hamburguesas buenísimas, ofrecidas durante la jornada gastronómica de las hamburguesas. A algunos de nosotros nos pudo la hamburguesa ¡pero eso sí! Nada de renunciar al postre.

Antes de volver, paramos a ver el Tejo de Santibáñez, que se encuentra plantado enfrente de la iglesia de San Juan de Riomiera, este tejo fue declarado monumento natural el 27 de abril de 1995 por lo que está protegido, junto a él se realizaban todas las reuniones importantes del pueblo.

Ahora nos tocaba despedirnos los unos de los otros y regresar a Oviedo, con una gran sonrisa en la cara y con muchas ganas de repetir un día como este cuanto antes.

 

Muchas gracias a nuestra profesora Diana por organizar la excursión y a nuestra guía Celia por el fantástico día.

 

Amalia González Fernández

Alumna Grado en Turismo