PRÁCTICAS EN CERDEÑA -ITALIA


Primera práctica en el extranjero, nada más y nada menos, en una de las islas más bonitas y turísticas de toda Italia. Cerdeña

Con la idea que sería uno de los mejores meses de nuestra vida, mi compañera Carolina y yo, emprendíamos nuestro viaje. No fue nada fácil al principio, el idioma, el trabajo… algo completamente nuevo para nosotras. Pero no solo teníamos factores a nuestra contra, las ganas de aprender y la ayuda de nuestros compañeros italianos jugaban a nuestro favor.

La primera semana, la más dura. Recuerdo incluso lloros y llamadas a casa, algo que más tarde me costó entender. Según iban pasando los días, la confianza iba en aumento y nos encontrábamos como en nuestra propia casa. Los compañeros nos hacían sentir parte de su grupo, no solo en el trabajo, también fuera de él.

El trabajo en ocasiones podía ser duro, pero no hay nada más gratificante que terminar la jornada con la sonrisa de los niños con los que estaba día tras día. Los niños, de los que más aprendes, unos van y otros vienen, pero lo único que queda en el fondo es el cariño que les coges y la rabia que te dan las despedidas.

Sirvan estas líneas para animar a mis compañeros de Grado a aprovechar esta oportunidad y, una vez estéis allí, no sólo trabajéis, también disfrutéis. Además de aprender el idioma, se conoce gente nueva y se viven otras experiencias. Puede que ese mes no haya sido un simple mes de prácticas, puede que haya sido una de las vivencias más inolvidables de toda mi vida.

No podría terminar este artículo sin haber dado antes las gracias a todos, incluidos niños, padres, compañeros del trabajo, incluso a “Il capo” por haber participado en ella.

Claudia Rico Cabranes

Alumna 2º Grado